En el actual mundo legal, los conocimientos técnicos y habilidad jurídica ya no son suficientes para diferenciarse de la competencia.
Las habilidades blandas aparecen como un factor determinante pues ayudan a sobresalir y ofrecer servicios excepcionales a los clientes. Estas competencias incluyen: la comunicación efectiva, la empatía, la negociación, y el trabajo en equipo. No solo mejorando la práctica profesional, sino que también potenciándola capacidad de adaptación y resolución de conflictos.

Formar competencias en relación con las habilidades blandas nos da la posibilidad de interactuar más efectivamente con clientes, colegas y contrapartes. Mientras que la comunicación clara y asertiva facilita la comprensión y resolución de casos complejos, y la empatía ayuda a construir relaciones duraderas con clientes, mejorando su experiencia y satisfacción con nuestros servicios.
Habiendo dicho lo anterior, surge la inquietud de cómo, integrar estas habilidades en la formación de los estudiantes de derecho.
Sin lugar a duda la primera oportunidad lógica que se nos debería ocurrir es en la facultad, donde se hace necesario hacer ajustes al pensum, buscando entregar a los estudiantes herramientas para el desarrollo de estas habilidades.
También podríamos definir espacios para talleres y seminarios prácticos o con foco en situaciones del día a día que permitan identificar cómo manejar momentos complejos desde la empatía y la escucha activa.
En StrategIQ podemos preparar los talleres y seminarios prácticos que permitan identificar cómo manejar momentos complejos desde la empatía y la escucha activa, algunas de las habilidades blandas que debemos incorporar en nuestro desarrollo profesional.
Otra opción puede ser la generación de espacios con abogados invitados que puedan entregar con sus propias experiencias, lineamientos y herramientas usadas exitosamente por ellos permite a los estudiantes, entender lo que está pasando en el mercado laboral y como otros con más experiencia lo han afrontado.
Hay mucho campo por definir y muchas ideas sobre la mesa para lograr empezar a formar profesionales integrales y listos para salir al mercado laboral actual que claramente es muy distinto al que se existía hace algunos años: Permitirnos ver que estas necesidades son reales y apremiantes facilita el camino para las nuevas generaciones y como pueden prepararse para ser competitivos en el mundo actual.